Un método para predecir el tiempo durante todo el año y que era mayormente utilizado por los agricultores son: Las cabañuelas que se convirtieron en una tradición ancestral.
Jerusalén Ceja, Investigador y Meteorólogo UAN explica de qué se trata:
«Con las cabañuelas lo que se quiere es pronosticar o saber cómo se va a comportar el año en términos del tiempo de condiciones meteorológicas, es decir de lluvia, de viento de frío, incluso de heladas, granizadas y nevadas durante lo que es el año, entonces se aprovecha y se dice que los primeros 12 días del mes de enero se van a pronosticar los 12 meses del año subsecuente».
Por ejemplo, si para el día 10 de enero llovía o hacía frío, el mes número diez, que en este caso corresponde a octubre ocurriría un fenómeno similar y para ser más exactos se seguía contando el día 13, pero ahora este día representaba el mes de diciembre, el 14 el mes de noviembre y así hasta llegar de nueva cuenta al mes de enero.
Quienes se valían de este método, llevaban una bitácora del clima de cada día de enero, anotando las características del cielo, la temperatura, el viento y después relacionaban ese día con el mes que le correspondía.






