Omar Reyes, es un joven de 19 años de edad, se extravió el 2 de noviembre en el desierto de Chihuahua, que divide a México de Estados Unidos, esto durante su peregrinar por el sueño americano.
La madrugada del 2 al 3 de noviembre, se desorientó y se separó de un grupo de migrantes que también buscaban llegar a Estados Unidos, durante los cuatro siguientes días su familia no tuvo noticias de él.
El miércoles 10, Omar logró contactar por teléfono con uno de sus tíos y en un mensaje de voz, enviada por WhatsApp, pidió ayuda de forma desesperada: “Estoy vivo, pero cansado” también le reveló que tenía comida como para cuatro días más, de los cuales ya pasaron tres.
Desde entonces ya no se ha sabido nada de él, por lo que elementos del Ejército Mexicano y del Grupo Beta de Protección a Migrantes implementaron un operativo de búsqueda contrarreloj, sin hasta el momento tener resultado exitoso.
Fue a finales de octubre, cuando Omar decidió dejar el rancho donde vive con sus hermanos, madre y abuelos en Santa María Amajac, municipio de San Salvador, en el estado de Hidalgo, con el objetivo de lograr cruzar la frontera para una vida más fácil.
Omar trabajaba ayudando a sus abuelos en el campo: cargaba alpacas y apoyaba en la siembra y recogida de chiles y tomates.






