El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, propuso ante las Naciones Unidas como presidente del Consejo de Seguridad de ese organismo mundial el atacar las causas de la desigualdad otorgando oportunidades a las comunidades más vulnerables.
Destacó la necesidad de quitarle a la delincuencia las reservas de sus ejércitos dándole a los jóvenes la oportunidad de alcanzar la felicidad en sus comunidades o lugares donde radican.
En su mensaje en la sede de la ONU, el presidente de México señaló que entre las principales acciones de México se está aplicado la fórmula de desterrar la corrupción y destinar al pueblo todo el dinero liberado, con el criterio de que «por el bien de todos, primero los pobres».
Destacó que «sería hipócrita ignorar que el principal problema del mundo es la corrupción», pues aseguró que sería insensato omitir que la corrupción es la causa principal de la desigualdad, de la pobreza, de la violencia, la migración.
López Obrador informó que presentará un plan mundial de Estado Mundial de Fraternidad el cual sería el cobro de una contribución voluntaria a las personas más ricas del planeta, las corporaciones y una cooperación del 0.2% del PIB de cada país miembro del G20, dinero que se aplicaría para dar becas a estudiantes, pensiones y fortalecer programas que permitan dar empleo y generar bienestar en las comunidades más vulnerables.
«Pienso que estas propuestas deben ser aplicadas por la ONU a fin de ir al fondo de los problemas en los países pobres. Es necesario que el más relevante organismo de la comunidad internacional despierte de su letargo y salga de la rutina del formalismo, que se reforme y que denuncie, combata la corrupción en el mundo, que luche contra la desigualdad, del malestar social que cunde en el planeta, con más decisión profundidad, con más protagonismo, con más liderazgo».






