Una anciana de 96 años identificada como Irmgard Furchner, quien era secretaria en el campo de concentración Stutthof cuando tenía 18 años, se escapó de comparecer ante un tribunal por delitos de colaborar con crímenes contra la humanidad.
El caso de esta mujer fue reabierto gracias a los antecedentes sobre la posibilidad de juzgar, no solo a quienes cometieron los crímenes sino también a quienes con su colaboración formaron parte de la maquinaria de exterminio.
De acuerdo a medios locales, la mujer salió por la mañana de su casa rumbo al juzgado, tomó un taxi pero nunca llegó a la cita, se desvaneció, por lo que fue declarara prófuga de la justicia.






