El gobernador electo, Miguel Ángel Navarro Quintero, reconoció que el problema de las plazas de trabajadores obliga al gobierno a mantener la austeridad para evitar que se vuelva asfixiante para las finanzas reduciendo las posibilidades de gasto social.
Explicó que se ha tenido pláticas con la actual administración tanto estatal como municipales, «a veces fuerte», para tratar este tema y para que no saturen con nuevas plazas al término de su administración.
«La sociedad con energía, ya no acepta empíricamente, entren a trabajar los hijos de los que trabajan en una institución, las plazas deben de ser del pueblo y las tenemos que abrir», dijo Navarro Quintero.
Respecto a las posibles nuevas plazas que le hereden, dijo que habrán de revisarlas estrictamente y en un momento dado actuar legalmente.
Navarro Quintero explicó que se planteará al gobierno federal la garantía de montos que cubran el gasto de los estados pues mediante adelantos presupuestales que solo tapan momentáneamente un problema pero no lo soluciona.






