Rescatan dos sitios arqueológicos en Nayarit; trazo del Canal Centenario no los destruirá

Ejemplar colaboración entre el Centro INAHt, la CONAGUA/Dirección Local y la SEDENA en favor de la protección del patrimonio arqueológico estatal

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Con motivo de la construcción del Canal Centenario en la costa central de Nayarit, actualmente el más importante proyecto de construcción de infraestructura hidroagrícola a nivel nacional, desde el 2015 el Centro del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Nayarit trabaja en estrecha colaboración con la Dirección Local de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) Nayarit y más recientemente con la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), con el objetivo común de proteger los monumentos arqueológicos susceptibles de destrucción localizados a lo largo del trazo de los canales de irrigación que han sido proyectados, que formarán parte de seis nuevas zonas de riego: Rosamorada, Bejuco, Margen izquierda del río San Pedro, Margen derecha del río San Pedro, El Tambor y Yago.

El Canal Centenario se ubica en la zona nuclear de desarrollo de la cultura regional Aztatlán del Pacífico noroccidental mesoamericano, una región caracterizada por la presencia de fértiles y profundos aluviones intercalados con numerosos humedales costeros de agua dulce y salobre, donde según las fuentes documentales del Siglo XVI se practicaba agricultura intensiva de humedad cuya alta productividad permitía sostener densas y prósperas poblaciones.

Por la magnitud de la obra, desde el 2015 y hasta la fecha el Centro INAH Nayarit inició un programa permanente de reconocimiento arqueológico de superficie a lo largo del eje de trazo y dentro del derecho de vía de los canales proyectados, bajo la supervisión del arqueólogo Mauricio Garduño Ambriz (Centro INAH Nayarit). Con el apoyo logístico tanto de la CONAGUA/Dirección Local Nayarit como de la SEDENA, estos trabajos permitieron verificar que dos trazos proyectados pondrían en riesgo la integridad física de dos de los más importantes asentamientos arqueológicos del estado de Nayarit, “Las Animas” y el “Cerro de Coamiles”, cuyo esplendor tuvo lugar durante el periodo Postclásico, cuando la cultura regional Aztatlán (900-1350 d.C.) se encontraba en plena expansión.

Sobre la base de criterios académicos, técnicos y legales el Centro INAH Nayarit integró una amplia base de justificación para proponer que el trazo original de estos canales fuera modificado y reubicado a una distancia considerable de ambos sitios prehispánicos, propuesta que fue acatada íntegramente por las autoridades tanto de la CONAGUA/Dirección Local Nayarit y de la SEDENA. Es importante recordar que los monumentos arqueológicos en México son considerados causa de utilidad pública y están protegidos por la Ley Federal de Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, vigente desde 1972.

Según nos comentó el director del Centro INAH Nayarit, el arqueólogo Othón Quiroga García, dentro del programa estratégico a largo plazo de esta dependencia federal se tiene contemplada la eventual apertura oficial al público de ambos sitios, considerando su notable planificación arquitectónica, su ubicación y el buen estado de conservación de sus monumentos.