Evitar cadenas de contagio en las escuelas, ese fue el tema a tratar en la reunión que tuvieron algunas representantes de colegios particulares y el investigador responsable del Laboratorio LANIIA de la UAN, quien aseguró que el objetivo es monitorear y asegurar que quienes asistirán a hacer trabajo presencial no sean portadores del virus del SARS-CoV2, muestro que se realizaría a través de pruebas masivas.
«Ese dato de saber que todos nuestros compañeros con quienes hacemos trabajo presencial no son portadores el virus no da confianza y nos da una certidumbre de que el riesgo de contagiarnos es bajo. Obviamente si en estas pruebas masivas, una persona sale positiva pues a esa persona se le aísla, se excluye del trabajo presencial, lo detectas a tiempo y evitas en la medida de lo posible el inicio de una cadena de contagio», señala.
Esta propuesta, tanto teórica como económica se presentó a diversos colegios particulares, quienes quedaron dijo el investigador en analizarla y si hubiera interés en ella se pondrían de nueva cuenta en contacto; hasta el momento es el único acercamiento que se ha tenido por estos colegios.
«Los costos de recuperación son bajísimos más o menos dividiendo el costo de la prueba, no son pruebas rápidas, son pruebas de biología molecular, son PCR, pero que van de una muestra de saliva esa es una gran ventaja, que no son pruebas invasivas, entonces cada prueba en promedio se les presentó que tienen un costo aproximadamente de 200 pesos por persona», afirmó.
Algo muy importante, dijo el investigador es que el colegio que acepte entrar en este protocolo tendría que hacer un muestreo sistemático, es decir, que estas pruebas se harían cada cierto tiempo para que la población estudiantil y académica tenga el dato del nivel de riesgo en el cual se encuentran.






