Con 84 años, Don Felipe Espinosa Tecuapetla, se graduó de la carrera de Ingeniería en Procesos y Gestión Industrial en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), asegura que su principal motor es la superación y no se asusta con la tecnología porque “sí es uno chango viejo hay que hacer maromas nuevas”.
Antes de la pandemia, Don Felipe siempre llegaba a la universidad con su peculiar costal en el que cargaba sus útiles; utilizaba sus ratos libres para ganarse unos pesos con la venta de cebollas, chile, limón y tomates en la Central de Abasto y en los mercados de Tepeaca y Cholula.
En entrevista con la BUAP les recordó a los jóvenes que la superación del humano está en la mente, las cosas están cambiando y sólo se vive una vez.
Don Felipe tiene cinco hijos, es autosuficiente, pero solitario. Todos los días se levanta a las 4:30 para tomar dos autobuses y llegar a tiempo a la universidad.






