Un perrito de la raza puf llamado Harley, se ha convertido en el terapeuta de personal médico que atiende a pacientes con COVID-19 en un hospital del ISSSTE de la Ciudad de México.
A este simpático can, que tiene su propio traje protector con zapatos de caucho, impermeable y gafas, lo entrenaron para aliviar el estrés de los trabajadores sanitarios, quienes durante largas y cansadas jornadas atienden a decenas, quizá cientos de personas con coronavirus.
El dócil Harley deja que médicos y enfermeras jueguen con él y lo acaricien, y es un trabajador más que a diario se ve en los pasillos del Centro Médico Nacional 20 de Noviembre del ISSSTE.
Lucía Ledesma, neuropsicología clínica y dueña de Harley, afirma que su “colega” le ayuda a amortiguar los efectos psicológicos en quienes a diario combaten la pandemia en la primera línea.
Desde febrero, la especialista previó que quienes laboran en hospitales tendrían una fuerte tensión cuando aumentaran los casos, por lo que iban a requerir un desahogo emocional; Harley, se ha convertido en su psicólogo, pero sobre todo amigo.







