México debe prepararse para un “incremento súbito de muertes por coronavirus COVID-19 ya que es posible que no se cuente con espacios y servicios funerarios suficientes para la disposición final del cadáver en un tiempo razonable”, publicó la Secretaría de Salud en un documento titulado como “Lineamientos de Manejo General y Masivo de Cadáveres por COVID-19 en México”.
En el documento, se explica que las autoridades deben prever que, en un corto tiempo, se puede requerir de un mayor número de espacios para resguardo y disposición final de los cadáveres, tales como cámaras frías, crematorios y espacios para inhumación.
Agrega que otros factores que se deberán de considerar en planes de manejo masivo de cadáveres, tales como agilizar aquellos trámites administrativos y autorizaciones de cremación y/o inhumación acotadas a los horarios rutinarios, que podría retrasar la disposición final de los cuerpos.
Debe la autoridad realizar la plena identificación del cuerpo, y cuando está plenamente identificado, puede permitirse el acceso solo a dos familiares y/o amigos más próximos, quienes no deberán establecer contacto físico con el cadáver, ni tocar o besar el cuerpo, ni tener contacto con las superficies o el entorno que pudieran estar contaminados.
El cadáver, después, debe introducirse en una bolsa de traslado para cadáver biodegradable, que reúna las características técnicas sanitarias de resistencia a la presión de los gases en su interior e impermeabilidad, dentro de la propia habitación.






