Este jueves se inició la apertura de al menos 700 fosas en el panteón de Mezquitán, las cuales serán destinadas a la inhumación de cadáveres víctimas del COVID-19, informó en un comunicado el Gobierno del Estado de Jalisco.
«De forma preventiva, se anticiparon las acciones para acondicionar un espacio dentro del Panteón de Mezquitán que permitirá la inhumación, de manera individual, de hasta 700 cuerpos», explica el documento.
Para este objetivo, la mañana de este jueves un grupo de albañiles se presentaron al cementerio ubicado sobre la avenida Federalismo para comenzar con la construcción de las fosas.
Cabe precisar que, de acuerdo a publicaciones de medios locales, las criptas que comenzaron a construirse están destinados al depósito de los restos de personas no identificadas o reclamadas, cuya causa de muerte haya sido confirmada, vinculada o sospechosa por Covid-19.






