El belicoso país de Irán, realizó un desfile militar con motivo del Día del Ejército, pero en lugar de mostrar su poderío armamentístico, rindió un homenaje a sus recursos de Salud con médicos, enfermeras y equipamiento hospitalario para enfrentar la pandemia del COVID-19
Camiones y todoterrenos de desinfección, personal, camillas, equipamiento médico y hospitales móviles instalados sobre las plataformas remolcadas han sido parte central del desfile.
También la Policía y los militares, vestidos como doctores y enfermeros, sustituyeron toda clase de material bélico y formaciones armadas que salen anualmente a la misma plaza de Teherán. Este año la columna marchó bajo el lema: «Defensores de la patria, ayudantes de la salud».
El evento transcurrió ‘a puerta cerrada’, sin las multitudes que suelen ser testigos de los desfiles militares, en presencia de una orquesta militar, varios camarógrafos, algunos altos cargos del Ejército y un ayatolá, todos con las mascarillas médicas puestas.
«Debido a los protocolos sociales y de salud, no es posible organizar un desfile de soldados», aseguró en un mensaje el presidente Hasán Rohaní. «El enemigo ahora está oculto y los médicos y las enfermeras están en primera línea del campo de batalla«.






