Un tren de alta velocidad que unía Estrasburgo con París descarriló este jueves por la mañana y dejó un saldo de 21 personas lesionadas, entre ellas el conductor, en estado grave.
El conductor logró usar los frenos de emergencia y detener la marcha del tren en el primer descarrilamiento que involucra un tren TGV operado para uso comercial con pasajeros.
Al momento del accidente, el tren circulaba a 270 kilómetros por hora y el suceso ocurrió por el “debilitamiento muy importante de un talud en el sector de saverne”, informó la compañía.
Los servicios de emergencias trasladaron a 20 pasajeros que resultaron lesionados, mientras que el operador fue evacuado en helicóptero por la gravedad de sus lesiones.






