
Rusia y China tomarán medidas conjuntas para resolver el conflictos que se desarrolla en Oriente Medio después del reciente asesinato del mayor general Qassem Soleimani, el jefe de la Fuerza Quds de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.
Así lo han acordado este sábado el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia; Serguéi Lavrov, y su homólogo chino, Wang Yi, en una conversación telefónica que ha abordado la escalada de las tensiones de Oriente Medio después del ataque estadounidense.
Tanto desde Moscú como desde Pekín han confirmado la inaceptabilidad del uso de la fuerza en violación de la Carta de las Naciones Unidas y la necesidad de que todos los países respeten la soberanía y la integridad territorial de otros Estados.
«Los ministros han señalado que esta acción ilegal de Estados Unidos agravó seriamente la situación en la región», señala el comunicado del ministerio ruso.
Desde Moscú han hecho hincapié en que en tales circunstancias Rusia y China «están interesadas en reducir las tensiones y tomarán medidas conjuntas para crear condiciones para una solución pacífica de las situaciones de conflicto».





