Ismael ya no quiere responder. Ni voltear al jurado. Su cabeza ladeada, clava la mirada en otra parte. Levanta los hombros como si le diera lo mismo esto o lo otro. Cuando se le pregunta si quiere hacer algún comentario, el “no” se oye apenitas. Está molesto, decepcionado, dolido.
De 56 años, con notoria calvicie, hace unos meses se negó a aceptar un procedimiento abreviado porque significaría reconocer una agresión sexual a su hija, menor de edad.
Apostó entonces por el juicio oral, que se efectuó esta semana con número de causa 1331/2018, y perdió: los jueces José Manuel González Zepeda –presidente-, Armando Elías Martínez y Amalia Martínez Martínez lo encontraron culpable del delito de violación y fue condenado a 30 años de prisión, que empezarán a contar el 29 de noviembre del 2018, fecha de su detención.
La pena, de primera instancia, podrá ser combatida en un recurso de apelación ante una Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia (TSJ).
La historia horrorosa en torno a Ismael es, también, singular. La agencia del Ministerio Público acreditó tres fechas entre 2016 y 2017 –se cree que hubo más- de introducción del miembro en el cuerpo de la hija, por lo que el año pasado se obtuvo el auto de vinculación a proceso. Sin embargo, durante la etapa de investigación complementaria, la adolescente se retractó.
Pero ya en juicio oral, en el Centro Regional de Justicia Penal, la menor volvió a arremeter contra su papá. Ha trascendido que un familiar habría influido para que se retractara. O que otro familiar, para que le atice.
Ismael repitió su inocencia ante el Tribunal de Enjuiciamiento. Se dice que habló más de una hora de manera espontánea. Pero el jueves se anunció que era encontrado culpable.
Este viernes, durante la audiencia de individualización de la sanción, la agencia ministerial de la Fiscalía General del Estado (FGE) solicitó 40 años de cárcel.
Cuando al mediodía se anunció la condena en voz del juez relator Armando Elías, fue señalado que, para el Tribunal, en el caso existe un concurso real de delitos. -Por separado se explicó que no se consideró una sola violación, sino tres hechos distintos-.
Es así que Ismael, a quien se encontró un grado de culpabilidad intermedia entre la mínima y la media, debía ser condenado a 45 años, según consideración del Tribunal de Enjuiciamiento. Sin embargo, puntualizó Armando Elías, la pena quedaría en 30 años porque fue lo marcado por la Fiscalía en la acusación. El relator aclaró que el Tribunal está impedido para imponer una condena mayor a la solicitada.
Ahora de 17 años, la adolescente o familiares no asistieron a la audiencia que, se insiste, no está firme. La agencia ministerial y la defensa pública podrán apelar, por separado.
Esta información es publicada con autorización de su autor. Oscar Verdín Camacho publica sus notas en www.relatosnayarit.com






