Evelyn Hernández, una joven de 20 años, recibió en 2016 una condena de 30 años de cárcel en El Salvador, luego de que pariera a un bebé muerto; recientemente, recibió libertad provisional decretada por la Suprema Corte de Justicia, y enfrentará un nuevo juicio.
La muchacha, aseguró que fue violada en repetidas ocasiones por un pandillero, y no supo que quedó embarazada; en 2016, dio a luz en su propia casa, y aseguró que estaba muerto cuando lo parió.
Después, su madre la llevó al hospital porque se desmayó. En el nosocomio, la acusaron de abortar, por lo que la arrestaron para posteriormente sentenciarla a 30 años en prisión, por el delito de “homicidio agravado en perjuicio de su hijo recién nacido”.
Se espera que el nuevo juicio comience a partir del 4 de abril, y una abogada de Evelyn, pide a la Fiscalía que reconsidere “su actitud” con el caso.
Activistas y defensoras de derechos humanos en El Salvador, señalan que el sistema judicial de su país es desigual y excluyente, ya que la situación de Evelyn no es la única.
“Aún hay más mujeres que están encarceladas injustamente”, dijo Joshi Leban, representante de la Colectiva Feminista.
Trascendió que en El Salvador, hay al menos 20 mujeres encarceladas por supuestos abordos.






