Fueron 13 días de angustia los que vivieron los padres del pequeño Julen, el niño de dos años que cayó a un pozo de agua en Málaga, España, y mantuvo en vilo a toda la nación ibérica que estaba al tanto de su rescate.
Desde el 13 de enero, cuando el infante cayó a un foso de 25 centímetros de diámetro y 107 metros de profundidad, autoridades españolas se abocaron en sacarlo con vida, por lo que emplearon maquinaria y especialistas para excavar.
Julen, estaba con sus padres en la finca de un pariente, y jugaba con otro menor cerca del pozo de agua, el cual no estaba cubierto; cuando cayó, su familia alertó de inmediato, y más de 100 elementos de emergencia, organizaron el salvamento.
Debido a lo duro del terreno, a lo angosto del pozo, y a errores de cálculo, fue 13 días después cuando lograron salvar el cuerpo de Julen, durante la madrugada española de este sábado.
La tragedia de Julen ha conmocionado a España y al mundo, y se magnificó aún más, cuando se reveló que José y Vicky, los padres del niño fallecido, ya habían perdido a otro hijo, Oliver, quien en 2017 cuando tenía tres años, murió de un infarto.
Nuestro agradecimiento a todos los que desde toda España y desde todos los ámbitos han dado lo mejor de sí mismos persiguiendo un sueño que por desgracia no pudo hacerse realidad. Vuestro ejemplo de esfuerzo, tesón y valor en la búsqueda de #Julen quedará para siempre pic.twitter.com/0BjQBmvzgp
— Guardia Civil 🇪🇸 (@guardiacivil) January 26, 2019
Desgraciadamente…a pesar de tanto esfuerzo de tanta gente, no fue posible…#DEPJulen
Nuestras más sinceras condolencias a sus familiares pic.twitter.com/VVJck6QQeC
— Guardia Civil 🇪🇸 (@guardiacivil) January 26, 2019






