Hace 21 años, Hamad bin paseaba por el malecón de Brindisi cuando tuvo la necesidad de ir baño pero no halló ningún comercio abierto. Caminando, llegó a un barrio cercano y encontró a Teresa asomada a la ventana.
La mujer le preguntó si le pasaba algo y le abrió las puertas de su casa. Al Thani le agradeció y le prometió que volvería a visitarla, pero esto no sucedió hasta 21 años después.
Sorpresivamente, hoy la mujer es bisabuela, tiene diez hijos y una treintena de nietos. De acuerdo con el portal italiano de noticias, Nuovo quotidiano di Puglia, Al Thani le obsequió boletos de avión para que ahora sea ella quien lo visite.






