El Volcán de Fuego en Guatemala ha cobrado la vida de 69 personas hasta el momento, de acuerdo con las cifras oficiales, mientras que el Kilauea en Hawái, no ha matado a nadie.
La diferencia radica en que el Kilauea en Hawái, expulsa corrientes de lava que no se desplazan gran velocidad, pues el magma ha dado oportunidad a la población de evacuar la zona de riesgo, aunque sí ha destruido casas y bosques.
Por su parte, el volcán en Guatemala realizó una erupción explosiva que arrojó flujos piroclásticos, los cuales se integran por cenizas, fragmentos de lava, gases, que fueron expulsados a 700 kilómetros por hora, con una temperatura de mil grados centígrados, y que se mezclan con las aguas de lluvia o un río.
Es decir, los pobladores de las aldeas cercanas al Volcán de Fuego tuvieron nula oportunidad de escapar, ante el violento estallido de la montaña, que con sus rápidos flujos piroclásticos puede sepultar a pueblos enteros.
De igual forma, las densas nubes de ceniza que alcanzan a las personas, las matan por asfixia, ya que la acumulación de dicho polvo obstruye la garganta.
Volcán de Fuego:
Volcán Kilauea






